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Respuesta de la Biblioteca de Salamanca.

on 19 enero 2014

Bueno, pues casualmente el mismo día que Lactancia en Libertad publicó el artículo de lo sucedido en la biblioteca Torrente Ballester de Salamanca, la madre recibió por la tarde un correo electrónico con la respuesta a su queja:

Estimada Señora:

Nos dirigimos a usted para pedirle disculpas por el pequeño incidente que nos relata en su queja y que se ha debido, sin duda, a una demasiado esctricta interpretación de las normas de la biblioteca por parte de la vigilante de seguridad.

Los vigilantes tienen orden de no dejar comer en la biblioteca para evitar que se ensucien las instalaciones y ello pueda causar molestias a otros usuarios. Es evidente que éste no es el caso de una madre que amamanta a su bebé, pero le pedimos también que comprenda lo difícil que resulta hacer unas normas que recojan todas las sensibilidades y que, a la vez, sirvan para que todo el mundo pueda utilizar la biblioteca sin molestias.

Este problema se nos ha planteado más de una vez pero nos hemos encontrado con el problema de no saber dónde poner el límite: si permitimos dar de mamar a un bebe, ¿debemos permitir también darle el biberón? Y si permitimos darle el biberón, ¿por qué no permitir darle un yogur? En fin, todo el mundo tiene sus argumentos para reivindicar que se apliquen unas normas u otras, y la biblioteca, aunque lo intenta, no puede satisfacer las demandas de cada persona.

Como solución a este problema se decidió ofrecer a las madres un espacio para poder dar de mamar a sus hijos e hijas o, incluso, para que puedan darles la merienda. Por eso la vigilante se acercó a usted con intención de informarle de la existencia de ese espacio y, aunque es cierto que no debería haberlo expresado como una imposición, también nos gustaría poder pedir a las madres un poco de colaboración en este sentido y, si es posible, que acudan a dicho espacio para amamantar a sus bebés.

La vigilante que le llamó a usted la atención no trabaja actualmente en la biblioteca pues únicamente cubre los periodos de vacaciones de los demás vigilantes, pero tenga la seguridad de que nos encargaremos de que, de aquí en adelante, todos ellos sean más permisivos cuando, como en su caso, la madre tenga algún problema para acudir al espacio antes mencionado.

Esperando que nuestra explicación sea satisfactoria para usted, le envío un cordial saludo.

Tras una respuesta NO SATISFACTORIA por parte de la biblioteca, quien pretende igualar la lactancia materna con cualquier alimento, se ha puesto en marcha a través de la Asociación LACTANCIA EN LIBERTAD, en su página web y sus redes sociales, un movimiento a favor de la lactancia materna en público, recogiendo firmas y presentando una queja conjunta, en defensa de los derechos de las mamás y bebés discriminados de ser alimentados en cualquier momento y lugar, puesto que esta no necesita de manipulación y no debe secundarse por debajo de cualquier derecho de admisión.

QUEDADA PROLACTANCIA EN LA BIBLIOTECA PÚBLICA, DE SALAMANCA, “TORRENTE BALLESTER”.

Si no quieres que casos como este sigan ocurriendo, necesitamos una ley a nivel nacional que protega la lactancia en público y los derechos del niño.  Apóyanos con tu firma

También puedes ayudarnos si os hacéis soci@s de la Asociación, para que podamos seguir organizando eventos en contra de la represión de la Lactancia en público y para que participes es nuestros grupos de trabajo. Anímate.

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