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Primark Jerez

on 1 septiembre 2013

Os cuento lo que me ocurrió a mi en Primark Jerez en Marzo del 2012.
Yo vivo en Sevilla, y todo el mundo me había hablado de lo barata que era esa ropa, que era una tienda con ropa muy graciosa para bebes y niños, sin dejarte una fortuna en ello.
Así que ese año, mi niño tenía 16 meses y decidimos ir al zoo de Jerez y cuando regresáramos pasarnos por la tienda y comprar una serie de cosas que llevábamos en una lista para el niño y ya de paso para nosotros.
Estuvimos todo el día en el zoológico, y como habíamos pensado nos pasamos por Primark, la primera vez que iba, cogimos pijamas, calcetines para el niño, estuvimos más de una hora en la zona de bebes comprando y mirando cosas.
Luego subimos a la zona de arriba, que creo que estaba señora y caballero, aquí también estuvimos un buen rato, pues mi hijo en la zona de zapateria, decidió que la apetecía tomar teta, no sé si por hambre, por sueño, por cansancio porque llevábamos todo el día fuera, o por qué.
Ya después de quince meses el darle el pecho a mi hijo en un lugar público, pues para mí es, como ahora, tan natural como respirar, me senté en un banco y comencé a darle teta, mientras mi marido se probaba algo, creo que unos zapatos y me preguntaba que cómo le quedaba, pues al levantar la cabeza para contestarle me encuentro a un guardia de seguridad, que me dice que allí no puedo estar, mi conversación más o menos fue esta:
– Seguridad: Aquí no puede estar.
– Yo: ¿por qué?
– Seguridad: Porque este no es lugar,
– Yo: yo no estoy haciendo nada, solo estoy amamantando a mi hijo.
– Seguridad: pero se puede ir a los baños
– Yo: si claro, a alimentar a mi hijo al baño, ¿te comes tu el bocadillo de la merienda sentado en el water?¿por qué lo va a hacer mi hijo?
– Seguridad: bueno en el centro, hay una sala de lactancia.
– Yo: bueno, ¿y si estuviese dando biberón también me echabas?
– Seguridad: Señora, se tiene que ir, que son normas de la casa.

Aclaro que a mí nadie me miró mal de las personas que estaban comprando, es más algunas me miraban hasta con afecto, y que en la playa se me ve mucho más que aquél día.
Yo quería poner una hoja de reclamaciones, pero estábamos lejos de casa, el niño cansado, mi marido diciendo que estaba de vacaciones y no quería lío, y por ellos dos no lo hice, cosa de la que me arrepiento mucho, por lo menos para haber dejado constancia.
También que debe ser cosa de la tienda y no del centro comercial, ya que al salir, dejando toda la cesta allí por supuesto, le dí tan tranquilamente teta a mi hijo en un banco que estaba en frente de la tienda, y nadie absolutamente me dijo nada. Por lo que el uso obligatorio de la sala de lactancia debe ser cosa de Primark.

– Más info: http://centromimame.com/blog

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